-Apresúrense, ya es muy tarde_ dice Mamá. Pero Ana y Antonio no tiene ganas de ir al a escuela ni al kínder. -Entonces vamos a intercambiar lugares –sugiere Papá. Y eso hacen. Papá va al kínder; Mamá, a la escuela; Antonio trabaja en la oficina y Ana va al taller de Mamá. Todos están felices en sus nuevos roles… ¿o no?