Un perro flojo, una gata gorda y una pata despreocupada se burlan de una gallinita trabajadora que, primero, siembra sin ayuda de ellos; luego, cosecha y, cuando llega el momento de preparar un delicioso pan, la gallinita les dará una gran lección a la pandilla de holgazanes.
Trabajar con un objetivo preciso, sin hacer caso a las habladurías de los demás, tiene sus recompensas. La primera es la independencia y la confianza que se adquieren leyendo esta bella historia.