Nombres como los de Barbazul, Drácula, Jack, El destripador, el Petiso Orejudo, el hijo de Sam y el Payaso Asesino, entre otros, han llegado a convertirse en leyendas. Pero existieron y sus actos fueron atroces: degollaban, empalaban, desollaban o descuartizaban a sus víctimas. A otros, les alcanzaba con drogarlas antes de matarlas. Algunos prefirieron enterrarlas en sus cas y otros llegaron a tener sexo con ella después de muertas.