Todo el mundo sabe que el monstruo del lago Ness
es muy feroz, muy feo y muy grande.
Por años lo han intentado cazar con trampas gigantescas,
con redes, con submarinos y nunca lo han logrado.
Anabel es una niña pequeña,
no tiene computadoras ni radares,
no tiene helicópteros ni redes...
pero ha tenido una idea.