La acción de Narciso y Goldmundo, escrita en 1930, gira en torno a dos personajes fundamentales que encarnan sendos aspectos básicos de la personalidad humana: la racional y el instintivo, lo consiente y lo emotivo, la ciencia y el arte. El autor va desentrañando a través de un relato lleno de vigor y plasticidad, los distintos matices de esos dos polos del alma del hombre. Combina doncellas morenas y monasterios medievales, la poesía de los sentidos y las profundidades del espíritu.